Normativa del centro.
AquĆ encontrarĆ”s una guĆa que te puede orientar en la dinĆ”mica de las clases y ayudarĆ” al buen funcionamiento y armonĆa del centro:
Antes de clase
Deja los zapatos en el zapatero de la entrada.
Pon el telĆ©fono móvil en silencio, o en āmodo aviónā para que no vibre.
Siempre que puedas, llega con tiempo. La sala estƔ abierta 20 minutos antes del inicio de clase. Ese tiempo puede ser un tesoro para ti si lo usas para hacer algunas posturas, o relajarte y reconectar contigo como un parƩntesi fuera del ritmo diario y de tu marco laboral/familiar. Puede enriquecer mucho tu prƔctica y convertirse en un buen hƔbito para aƱadir a tu vida.
Si llegas tarde, espera en silencio en el recibidor a que termine la invocación antes de acceder a la sala.
Para escoger tu ropa de yoga: intenta que no sea demasiado ancha, que te permita moverte y a la vez te aporte comodidad. Idealmente, trae pantalón corto. Buscamos que la ropa permita ver tobillos, rodillas y codos.
Los bolsos, abrigos, jerseis, calcetines, complementos, toallas o botellas de agua déjalos en el vestuario. No necesitas traer cosas de valor al centro, asà evitarÔs preocuparte por ellas. Cada alumno/a es responsable de sus pertenencias y de dejarlas ordenadas.
EstÔ terminantemente prohibido tocar los enseres de otras personas sin su consentimiento o sin razón. Es uno de los primeros principios del yoga, Asteya, que significa no robar:
Su sentido es mÔs amplio que el puramente material y es inspirador para la vida en general. Este yama o norma de conducta de Patañjali nos invita a valorarnos, a confiar el uno en el otro, a apreciar quiénes somos y qué tenemos; a confiar en que la vida es suficientemente rica para darnos todo lo que necesitamos. El objetivo de Asteya es eliminar todas las tentaciones de apropiación injustificada y deshonesta frente a los demÔs. Por lo tanto, un yogui ya no puede tomar cualquier beneficio u objeto innecesariamente.
Es habitual olvidarse prendas o accesorios al marchar. Repasa que te llevas contigo todo lo que has traĆdo.
Asegúrate que has comunicado al centro tus datos de contacto (teléfono y correo electrónico) para poder recibir avisos, cambios o noticias durante el curso.
Entra en clase con el estómago ligero. Ten la previsión de no comer en las dos horas antes, para que la digestión sea eficaz. Tampoco bebas agua durante tu prÔctica. Si fumas, déjate el margen mÔs amplio que puedas sin humo antes y después de la clase.
Cada mujer debe conocer su ciclo menstrual y comunicar al principio de la prĆ”ctica si estĆ” con el periodo. En los dĆas de sangrado no se realizan posturas invertidas, ni torsiones cerradas, barcas o arcos que lleven presión al vientre. Hay un abanico hermoso de posturas mĆ”s adecuadas y beneficiosas a nivel fisiológico y emocional que se indicarĆ”n en cada caso.
Tienes que saber que, como todo en la vida, el yoga no es un camino lineal. Pueden aparecer obstƔculos como dolores, dudas, cansancio, pereza, falta de tiempo, etc. No desistas. Haz lo que estƩ en tus manos para continuar. Los resultados llegarƔn. La clave es ser constante y perseverante.
Comunica a la persona que estƩ al cargo de la clase de los dolores (cervical, lumbar, rodillas) o problemas de salud recientes que te preocupen.
Durante la clase
Accede a la sala con pies y manos limpias. Saucha significa pureza, limpieza y claridad, y es uno de los pilares del yoga.
No comas chicle durante la clase.
Guarda el material de forma ordenada, de manera que invites a los siguientes estudiantes a dejar todo igual para ti:
los cinturones, con la hebilla cerrada formando un lazo lo mÔs amplio posible (asà no arrastran por el suelo); las mantas, con el lomo redondo mirando hacia la sala; las sillas verticales; las esterillas sin dobleces; y las cuerdas de la pared cada una en el gancho que le corresponde y libres. El orden material ayuda a la orden mental.
La enseñanza se organiza semanalmente y como normal general -a excepción de las clases de inicación, que tienen su propio programa- por grupos de posturas: de pie, extensiones adelante, extensiones atrÔs y posturas restaurativas.
El centro estÔ disponible para autoprÔctica en los horarios indicados. Todo el material estÔ a disposición de los alumnos para que hagan su prÔctica e investigación personal de forma autónoma. Se pide respeto por el espacio, ritmo y/o silencio de los demÔs compañeros que estén en la sala.
Condiciones económicas
La cuota se cobrarÔ por domiciliación bancaria a principio de cada mes.
No asistir a clase no exime del pago.
Las ausencias pueden recuperarse dentro del mismo mes, a condición de que haya espacio.
En caso de baja, hay que avisar con suficiente antelación.
La prƔctica en casa
Las clases son sólo una parte de la prÔctica. El verdadero camino del yoga lo hace un@ mism@ diariamente, sin nadie dictÔndole lo que debe o no debe hacer. Es importante incorporar una prÔctica personal de Ôsana en casa. Sólo la experiencia directa traerÔ comprensión real y duradera.
El objetivo es ser practicantes autónomos, y no consumidores eternos.
Para empezar, es correcto repetir en casa las secuencias que hacemos en clase.
TambiĆ©n, interesarse y familiarizarse con la filosofĆa del yoga enriquece enormemente la prĆ”ctica y expande la conciencia a cada aspecto de la vida.